El mundo del automovilismo de lujo volvió a sorprenderse con una noticia que mezcla exclusividad, misterio y pasión por los superdeportivos. Una de las colecciones privadas de McLaren más importantes del planeta fue vendida recientemente a un comprador anónimo, en una transacción cuyo valor no fue revelado pero que, sin duda, se cuenta entre las más altas de la historia.
Una colección única en el mundo
La colección estaba compuesta por 20 modelos de McLaren, todos pintados en el icónico tono Mansour Orange, un color que se convirtió en símbolo de exclusividad gracias a su propietario original: Mansour Ojjeh. Cada uno de los autos tenía un detalle que los hacía aún más especiales: eran las últimas unidades de chasís de su respectiva serie.
Entre los modelos se encontraban piezas legendarias como el McLaren F1, el P1, el Speedtail, el Elva y el Senna, verdaderos íconos de la ingeniería británica que hoy son considerados obras maestras del automovilismo.
¿Quién fue Mansour Ojjeh?
Mansour Ojjeh fue un empresario franco-saudí y uno de los accionistas más influyentes de McLaren desde la década de 1980. Su visión y aporte fueron fundamentales para que la marca se consolidara tanto en la Fórmula 1, con múltiples campeonatos de pilotos y constructores, como en el desarrollo de los superdeportivos de calle que hoy son referencia mundial.
Además de su rol como inversionista, Ojjeh era un apasionado coleccionista, y esta colección personal reflejaba no solo su vínculo con McLaren, sino también su gusto por la exclusividad y el detalle. Tras su fallecimiento en 2021, los vehículos pasaron a formar parte de su legado automotriz.
La venta misteriosa
Lo que hace aún más llamativa esta noticia es el hermetismo con el que se llevó a cabo la transacción. Se desconoce el monto exacto de la operación y tampoco se ha revelado la identidad del comprador. Lo único seguro es que se trató de una venta privada que despertó la curiosidad de coleccionistas y fanáticos de todo el mundo.
Para dimensionar la magnitud de esta operación, basta mencionar que solo el McLaren F1 de la colección puede superar los 20 millones de dólares en subasta. Esto significa que el valor total de los 20 vehículos alcanzaría cifras astronómicas.
El legado que permanece
Más allá del misterio y del precio, lo que queda claro es que esta venta marca el final de un capítulo legendario para McLaren y para los amantes de los superdeportivos. El legado de Mansour Ojjeh seguirá vivo en cada uno de estos autos, que ahora descansan en manos de un nuevo propietario que seguramente comprende la importancia histórica de lo que posee.
En Poblautos, como apasionados por el mundo automotor, seguimos de cerca estas historias que reflejan la esencia del lujo, la exclusividad y la pasión por los autos. Porque entendemos que más allá de la velocidad, un superdeportivo también es un símbolo de sueños, legado y distinción.








